
En este contexto, es
necesario provocar e incentivar la crítica y la autocrítica a los agentes
educativos en cuanto a las prácticas de lectura, escritura y comunicación oral
que promueven, y a sus propias como usuarios de la lengua. La alfabetización
que reciben las nuevas generaciones es deficiente pues no asegura el acceso a
la cultura letrada. El iletrismo afecta a gran parte de los egresados del
sistema educativo, actuales o futuros ciudadanos, quienes, a pesar de haber
recibido en su juventud y en la escuela el diploma de
"alfabetizados", no han desarrollado ni el gusto ni las competencias
necesarias como lectores, escritores y hablantes que les aseguren su
participación en la vida ciudadana.
El problema de la
lectura va unido, indefectiblemente al de la escritura. Se comprende mejor el
texto escrito cuando el usuario es también un escritor y, como tal utiliza diversas
estrategias y recursos para hacerse comprender por el lector y viceversa, un escritor
se forma como tal a través de múltiples e inacabables lecturas en las cuales va
descubriendo estrategias, estilos y recursos para hallar la propia manera de “decir
su palabra”. Al mismo tiempo, la comunicación oral es imprescindible para el
desarrollo de las situaciones de lectura y escritura pues contar, comentar,
discutir, argumentar permite una mejor interpretación del texto o una más
ajustada escritura.
Actividad: tomando en cuenta la lectura asignada, haga un comentario breve, no mayor de 100 palabras, sobre cuál es valor que tiene el proceso de escritura en los estudiantes universitarios y cómo consideras que es su formación académica.